La mesa es un espacio en el que la mayoría de los hogares reune a toda la familia, convirtiendolo en el lugar adecuado para tratar temas de interés, plantear, responder preguntas, resolver inquietudes o simplemente conversar sobre cualquier asunto, generando grandes beneficios a la salud y bienestar familiar.
Designar 10 o 30 minutos al día, después de la comida, la cena o en el momento que resulte más conveniente para tratar cuestiones que involucren e interesen a los miembros de la familia puede convertirse en una rutina cotidiana muy fácil,valiosa y nutritiva.
Ya que cuando tratar temas de salud sexual, adicciones o salud mental se vuelven tabú, el silencio se convierte en la barrera más peligrosa que nos separa entre la información y el conocimiento. Hablar no solo informa, también sana, involucra, previene,orienta, reduce el estrés y disminuye la ansiedad. Conversar en familia es la manera más sencilla de cuidarnos unos a otros.
Fomentar y practicar las conversaciones de sobremesa con nuestros seres queridos, es poder hablar sin prejuicios, es la manera de orientarlos a vivir una vida con mayor responsabilidad, autonomía y respeto. Resolver dudas o permitir que cada persona exprese sus preocupaciones abiertamente, respecto a estos temas tan importantes, posibilita que desarrollen practicas sexuales más seguras, previene riesgos de contraer enfermedades de transmision sexual o evitar adicciones.
Sin embargo, aunque parece fácil, muchas familias tiene miedo de llevar estas conversaciones a la mesa de su hogar puesto que las cargas culturales e ideológicas que han heredado son pesadas, en ocasiones vergonzosas. Pero si derribamos esos muros mentales y decidimos hablar de practicas sexuales seguras con nuestros seres queridos, permitiendonos percibir la salud sexual de manera natural, sin sentir pena de expresarlo o compartirlo, concientizandonos de que aunque no siempre sabremos que decir o tendremos las respuestas, el abrir paso a estos espacios de confianza, comunicación y conversación puede llevarnos a buscar los recursos necesarios, incluso hacer investigaciones en libros, páginas web, ferias de salud, entre otras fuentes con la finalidad de aprender, obtener y dar respuestas más informadas a nuestras familias o para el cuidado personal.
El primer paso para una comunicación abierta es entender que no es malo abordar temas sobre la salud sexual, por el contrario, suele ser beneficioso y valioso para nuestro desarrollo personal, físico pero también mental. A demás de ayudarnos a establecer, mantener lazos de confianza, fomentar el bienestar y promover una vida mejor, digna y saludable.
En nuestra cultura latina, durante mucho tiempo se ha considerado a los temas de salud sexual como algo prohibido o exclusivo del género masculino, hablar sobre estos temas no tiene género, ni edad. Actualmente hay muchos recursos que nos ayudan a interpretar y abordar dichos asuntos como lo que son, temas de desarrollo, bienestar personal, salud física, mental y emocional de cada individuo. Cuidar la salud, no solo es acudir a visitas médica regulares, un aspecto igual de importante es aprender a hablar y escuchar mejor, pero también a expresarnos e.

