Agosto es el Mes Nacional del Bienestar, un periodo dedicado a fomentar el cuidado personal, la salud mental y los hábitos de vida saludables. Esta iniciativa invita a reflexionar sobre el equilibrio físico y emocional mediante acciones cotidianas como mejorar la dieta, hidratarse y reducir el estrés.
Brindar a niños, jóvenes y adolescentes conocimientos y herramientas que les permitan tomar decisiones responsables sobre su bienestar físico, emocional y social, es sinónimo de construir futuros saludables.
Educar para la salud no consiste solamente en decirles a los jóvenes qué deben o no deben hacer. Se trata de darles información confiable, escucharlos sin juzgar y fortalecer las habilidades que necesitan para cuidarse. Enseñarles a tomar decisiones, evaluar consecuencias y desarrollar pensamiento crítico frente a la presión social.
Es importante fomentar y desarrollar hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, buena higiene y descanso suficiente, no solo en jóvenes, sino en niños pequeños, para que estos hábitos se conviertan en parte de su día a día desde una edad temprana y de esta manera prepararlos para un futuro y una vida adulta saludable.
Últimamente, con el uso de las tecnologías, los chicos han adaptado paulatinamente vidas con estilos más sedentarios. Pasar la mayor parte del tiempo sentados o sin moverse trae consecuencias a largo plazo que afectarán negativamente la salud; por eso es de suma importancia alentarles a mantenerse físicamente activos.
Encontrar actividades que disfruten y puedan incorporar a su vida cotidiana es de suma importancia.
En los centros educativos se deben seguir implementando estrategias y actividades que favorezcan la salud de todos, motivar a los chicos a practicar deportes y alimentarse saludable y equilibradamente.
Otro aspecto en el que todos deberíamos involucrarnos y educarnos es en conocer y cuidar nuestra salud mental, lo cual no significa hablar de trastornos y enfermedades solamente. Conversar sobre este tema es enseñarles que cuidar sus emociones, pensamientos y relaciones es tan importante como cuidar su cuerpo, aprender a identificar, expresar emociones y pedir ayuda cuando lo necesiten.
Cuando un adolescente comprende lo que le sucede y sabe dónde buscar apoyo, tiene más herramientas para construir una vida adulta saludable, independiente y emocionalmente equilibrada.
De esta manera será más fácil construir relaciones respetuosas basadas en la comunicación, la empatía, el respeto y los límites personales. Y entender que la salud sexual es comprender los cambios del cuerpo, las relaciones saludables y cómo prevenir embarazos no planeados o infecciones de transmisión sexual.
Actualmente, la tecnología y las redes sociales forman parte de la vida de la mayoría de los jóvenes; fomentar el uso responsable, proteger su privacidad y el uso moderado mejorará su autoestima y seguridad. Es vital que se desenvuelva en el mundo real que les proporciona su entorno inmediato.
Las familias, centros educativos y las instituciones de salud ofrecen información sobre temas como adicciones, enfermedades, etc., con la intención de prevenir conductas de riesgo que pueden afectar el bienestar de cualquier persona y comunidad.
Por lo tanto, cuando un joven entiende por qué es importante cuidarse y además aprende cómo hacerlo, tiene mayores herramientas para convertirse en un adulto capaz de tomar decisiones responsables.
Acostumbrarnos a hacer ejercicio diario, dormir mejor, comer más frutas y verduras, practicar algún deporte, meditar, reducir el uso de pantallas, tomar más agua, disminuir el consumo de azúcar y tomar descansos son hábitos que nos permiten construir futuros saludables, conocimientos, habilidades y confianza para cuidar de sí mismos y de los demás durante toda su vida.
¡Educarte hoy es prevenir tú mañana!
Para más información, aquí tiene un recurso valioso: https://bienestardc.org/tu-bienestar/las-elecciones-saludables/

